Durante tres fines de semana consecutivos, actores y directores de la región darán vida a un encuentro donde la comedia, la creatividad y la emoción se entrelazan en un homenaje al arte escénico. Es con entrada libre y gratuita.
El teatro vuelve a ocupar un lugar central en la vida cultural de Exaltación de la Cruz con la llegada del XIV Festival de Teatro de Humor “Roberto Lizarraga”. Una cita que, año tras año, convoca a cientos de vecinos y visitantes en torno al talento de compañías locales y regionales, y que reafirma el compromiso de mantener viva la tradición escénica de Capilla del Señor.
A partir del próximo sábado, el Centro Cultural Cosmopolita será el escenario elegido para esta nueva edición, un espacio cargado de historia que abrirá sus puertas durante tres fines de semana consecutivos. Las funciones, siempre a las 20:30, ofrecerán un ambiente íntimo donde el público podrá sumergirse en la magia teatral.
“Este año, el festival se junta con el estreno de las obras del Grupo de Teatro Municipal, que era uno de los sueños de Roberto Lizarraga. El festival comienza el sábado 27 con la obra Hasta el velorio que viene”, señalaron desde la organización, resaltando el valor simbólico que adquiere esta edición al cumplirse ese deseo tan querido por el recordado referente cultural.
La programación promete un recorrido variado: desde la comedia clásica hasta propuestas más experimentales, todas con un mismo propósito, el de invitar a la risa y al disfrute colectivo. El debut estará a cargo del Grupo de Teatro Municipal con “Hasta el velorio que viene”, bajo la dirección de Jorge Ramos, pieza que también volverá a escena el 4 de octubre.
La continuidad estará marcada por la visita de la Comedia del Pilar con “Dos Romas”, dirigida por Martín Simeoni, que subirá al escenario el domingo 28 de septiembre. Finalmente, el Grupo Capilla Teatro ofrecerá un cierre cargado de dinamismo con “Super Humor – Varieté Teatral”, también dirigido por Ramos, el domingo 5 de octubre.
Más allá de las obras, el festival se vive como un encuentro comunitario, donde los espectadores se reconocen en historias que combinan lo cotidiano con lo hilarante. El legado de Roberto Lizarraga, impulsor de esta iniciativa, atraviesa cada función y se hace presente en la emoción compartida.






