El navegante de Parada Robles ganó la Etapa 8 junto a Puck Klaassen y, con una segunda semana sólida y regular, se consolida entre los protagonistas de la categoría Challenger.
El Rally Dakar 2026 entró en su tramo decisivo y allí es donde Augusto Sanz volvió a agigantarse. El navegante de Parada Robles, partido de Exaltación de la Cruz, atraviesa su mejor momento en la categoría Challenger y, junto a la piloto neerlandesa Puck Klaassen, se consolidó como uno de los binomios más competitivos de la segunda semana de competencia.
El punto de quiebre llegó en la Etapa 8. En una jornada rápida, técnica y exigente, la dupla se quedó con una victoria clave que les permitió afirmarse dentro del top ten de la clasificación general y renovar la ilusión de ir por más. El recorrido combinó dunas, sectores por cañones y ríos secos con piedras, un terreno ideal para poner a prueba la precisión del navegante argentino. “Logramos el triunfo, fue una etapa rápida y por suerte pudimos pasar a varios autos. Sabíamos que veníamos bien, aunque no si alcanzaba para ganar, pero se terminó dando”, explicó Sanz en diálogo con Carburando tras bajar del GRally #302.
A partir de ese resultado, la regularidad pasó a ser la principal fortaleza del binomio. En la Etapa 9 finalizaron en la cuarta posición, un resultado que les permitió mantenerse en la pelea y escalar posiciones en la general. Un día más tarde, en la Etapa 10, completaron el parcial en el séptimo puesto, cerrando el top cinco acumulado y confirmando que el triunfo previo no había sido un hecho aislado.
La tendencia se sostuvo en la Etapa 11, disputada ayer, donde Klaassen y Sanz volvieron a ser protagonistas con un sólido quinto puesto. Ese resultado los dejó ubicados entre los mejores de la categoría Challenger, ratificando una segunda semana marcada por la consistencia, la lectura inteligente del terreno y la capacidad de evitar errores en momentos clave del recorrido.
Con los pies sobre la tierra, pero sin renunciar a la ambición, Sanz fue claro respecto a los objetivos para el cierre del Dakar. “La idea es meternos en el top cinco. Sabemos que hay mucha diferencia con los de punta, pero vamos a seguir empujando hasta el último día, apretando, pero cuidando, sin romper nada y tratando de llegar de día”, señaló el navegante local, reflejando la madurez con la que encaran cada etapa.
El contexto previo ayuda a entender el presente. Durante la primera semana, Sanz ya había mostrado su potencial con un triunfo en la Etapa 3 y una actuación regular que los mantuvo siempre cerca de los puestos de vanguardia, pese a algunos parciales adversos que los relegaron momentáneamente en la general. Esa experiencia acumulada hoy se traduce en decisiones más finas y una estrategia clara para la recta final.
Hoy deberán afrontar la Etapa 12, una de las más largas y complejas del Dakar 2026, con 718 kilómetros totales y 310 cronometrados. Un recorrido variado, con pistas rápidas, sectores estrechos, lechos de río y navegación delicada, donde el rol del copiloto vuelve a ser determinante. En ese escenario, Augusto Sanz afronta el cierre del Dakar en su mejor versión, empujando desde la hoja de ruta y soñando con cerrar una actuación que ya es destacada.






