El trinomio técnico que conduce la Sub 13 de Deportivo Capilla se expresó tras haberse consagrado campeón anual de la Liga SADA tras derrotar en la Finalissima a San Antonio por 2 a 1.
La división Sub-13 de la Liga SADA tuvo un cierre de temporada cargado de emociones y revancha deportiva. En la Finalissima, Deportivo Capilla se impuso por 2 a 1 sobre San Antonio en el Estadio Enrique Fitte de San Antonio de Areco y se consagró campeón anual con los goles de Osvaldo Trolio e Iván Gómez.
Tras el título, dialogamos con el trinomio técnico del Murguero, que se mostró emocionado y orgulloso por lo logrado. Valentino Rivas fue el primero en tomar la palabra. “Hoy se siente un orgullo enorme, más allá de las dos copas obtenidas y el progreso de los chicos, los valores que demostraron haber aprendido formaron la base de este grupo”, expresó.
Al repasar el camino del equipo, Rivas destacó un momento clave de la temporada. “Siempre supimos el potencial que tenía el equipo desde principio de año, pero yo creo que el momento en el que el equipo demostró su jerarquía fue en la semifinal del Torneo Apertura contra San Carlos”, expresó.
El trabajo en grupo y la identidad compartida dentro del cuerpo técnico también fueron aspectos fundamentales. “Tanto para Martiniano como para mí fue nuestro segundo año al mando de la Sub13, Geronimo se sumó a principios de este año y fue muy importante para nosotros ya que los tres somos chicos formados en el club con las mismas ideas y valores futbolísticos. Eso hizo que en ningún momento se nos haya dificultado el trabajo en grupo. Los tres aportamos lo máximo posible de todo lo que hemos aprendido”, explicó.
Por su parte, Gerónimo Marzi puso el foco en el compromiso del plantel. “La principal fortaleza fue la gran cantidad de jugadores y el compromiso que tuvieron asistiendo a los entrenamientos durante todo el año haciendo más llevadero el trabajo y gracias a esto se fue formando, además de un equipo, un gran grupo de amigos”, señaló.
Además, valoró su experiencia personal en el rol de entrenador. “Aprendí mucho de los chicos porque fue mi primera experiencia como entrenador en las inferiores del club. Entendí que además de lo futbolístico es muy importante la parte anímica, esto lo noté cuando perdimos la final del Apertura, que fue una situación difícil porque venían muy ilusionados, pero ayudó a fortalecer al grupo y los chicos lo tomaron como motivación”, comentó.
Sobre la identidad futbolística, Marzi remarcó: “La idea de juego se trata que sea la misma en todas las categorías como sello del club, que es de un juego más asociativo, aprovechando la calidad de los jugadores y aunque el esquema puede variar dependiendo de las fortalezas de los chicos, la idea siempre es la misma”, afirmó.
El cierre estuvo a cargo de Martiniano Maidana, quien explicó cómo equilibraron resultados y formación. “Ese fue el factor más determinante del trabajo. Ambos extremos deben ser complementarios y su edad conlleva un esfuerzo exacto. Buscamos dicho equilibrio diferenciando objetivos específicos y generales, los específicos fueron el análisis e integración de cada chico para su mejora. El general quedó en segundo plano, siendo la consagración, no la buscamos desde un principio, solo llegó”, manifestó. Finalmente, analizó la final ante San Antonio: “Lo ganamos a nuestro juego. Siento que existió una gran inclinación por parte del arbitraje, donde se complicó en muchos momentos. Solo la constancia de la idea de juego y su persistencia nos terminaron regalando esa alegría que todos queríamos”, cerró.






