El siniestro se registró en la zona de las calles Etchegoyen y Arroyo de la Cruz, y provocó pérdidas materiales totales. Seis dotaciones de Bomberos se movilizaron para sofocar las llamas. Ante la situación, vecinos organizaron una colecta en la Escuela Primaria N°20.
Un incendio de grandes dimensiones provocó una situación dramática en Capilla del Señor y dejó a siete familias con pérdidas materiales totales. El siniestro se produjo en la zona de las calles Etchegoyen y Arroyo de la Cruz, donde las llamas avanzaron rápidamente y terminaron destruyendo por completo las viviendas alcanzadas por el fuego.
La magnitud del episodio obligó a desplegar un importante operativo para controlar el incendio. Seis dotaciones de Bomberos Voluntarios trabajaron en el lugar durante el combate de las llamas, con la colaboración de personal del Centro de Apoyo Vecinal (CAV), efectivos policiales y equipos de Salud municipal.
El fuego generó daños de consideración en las construcciones y, de acuerdo con lo informado, las familias que habitaban los inmuebles afectados perdieron prácticamente todas sus pertenencias. La situación dejó un escenario de enorme vulnerabilidad y motivó una rápida respuesta por parte de vecinos e instituciones de la comunidad.
Como consecuencia del incendio, un bombero resultó herido y una bombera fue trasladada al Hospital Municipal San José por una lesión en uno de sus ojos. Ambos están fuera de peligro.
Frente a esta realidad, se puso en marcha una colecta solidaria destinada a reunir elementos para las personas que quedaron afectadas por el incendio. La campaña busca brindar una primera respuesta a las necesidades más urgentes mientras las familias atraviesan las consecuencias de haber perdido sus hogares.
Las donaciones se reciben en las instalaciones de la Escuela Primaria N°20, que se convirtió en el punto de referencia para quienes quieran colaborar. Desde la organización de la iniciativa remarcaron que existe una necesidad prioritaria de ropa para niños de 5, 8 y 10 años, además de prendas para adultos y abrigos.
También se solicita la colaboración con frazadas y ropa de cama, fundamentales ante la pérdida de las viviendas y de los elementos que se encontraban en su interior. A esto se suman alimentos no perecederos y productos destinados a la higiene personal y la limpieza.
El incendio no solo dejó importantes daños materiales, sino que puso nuevamente en evidencia la capacidad de respuesta de la comunidad frente a una situación de emergencia. En este caso, la solidaridad comenzó a organizarse pocas horas después del siniestro, con el objetivo de acompañar a las familias que deberán afrontar ahora la reconstrucción de sus vidas luego de haber perdido sus viviendas.






