Elías Bucarey detalló que el proyecto apunta especialmente a actividades pequeñas y de bajo riesgo, y establece que las obligaciones por habilitación puedan afrontarse una vez que el negocio se encuentre funcionando.
Tras la aprobación de su proyecto en el Honorable Concejo Deliberante, el concejal Elías Bucarey dialogó con El Lugareño y explicó los principales puntos del Régimen de Facilidades de Pago y Protección para Emprendimientos de Baja Escala y Bajo Riesgo. La iniciativa apunta a reducir las dificultades que pueden aparecer al momento de iniciar una actividad económica formal.
El esquema contempla diferentes categorías determinadas por la dimensión de cada emprendimiento. De acuerdo con esos parámetros, las actividades de menor escala podrán quedar exentas de las tasas vinculadas con la habilitación, mientras que aquellas que tengan una estructura mayor incorporarán progresivamente una parte de esas obligaciones.
Uno de los aspectos centrales de la propuesta es que, cuando corresponda abonar una tasa, el pago no se realice inmediatamente al comenzar la actividad. El régimen establece seis meses de gracia y luego permite afrontar el monto correspondiente mediante cuotas y sin intereses. La intención es que el emprendedor pueda destinar durante los primeros meses sus recursos a poner en funcionamiento el negocio.
Asimismo, Bucarey explicó qué parámetros se utilizarán para determinar la escala y qué actividades quedan comprendidas dentro de la categoría de bajo riesgo.
«Lo de la escala, lo establece el proyecto. Tenés de hasta cinco personas, eso sería como el microemprendimiento, después pequeños y medianos, que también establece una escala de acuerdo con la cantidad de metros cuadrados afectados a la actividad”, detalló.
Y agregó: “por ejemplo, te dice hasta cinco personas y hasta 80 metros cuadrados o hasta 15 personas y hasta 300 metros cuadrados. Eso lo establece el mismo proyecto. Y después lo del riesgo, básicamente se trata de, cuando dice de bajo riesgo, se refiere a proyectos o emprendimientos que no tengan procesos industriales y que no tengan manipulación de sustancias peligrosas, inflamables, o que de repente no tengan efluentes que necesiten ser tratados y ese tipo de cosas», explicó.
Respecto de las obligaciones alcanzadas, el concejal señaló que el beneficio está relacionado con las tasas y derechos correspondientes a la habilitación. “Hasta estoy viendo si en la previa de la fiscal-impositiva le puedo sumar derechos de construcción si se trata de alguien que construye un local o galpón. La idea es que el 100% de tu ahorro vaya destinado a la actividad, y si dependiendo de la escala te toca pagar algo, no lo hagas con el ahorro inicial sino con el flujo del negocio una vez puesto en marcha el proyecto», detalló Bucarey.
El concejal aclaró además que el régimen aprobado constituye solamente una primera parte de un conjunto de iniciativas que serán tratadas posteriormente. En ese sentido, explicó por qué decidió dividir la propuesta original en cuatro ordenanzas.
«Esta es la primera de cuatro ordenanzas relacionadas entre sí, tuve miedo a que me reboten una ordenanza grande y quedarme sin nada, y por eso la partí en cuatro. Eso de las renovaciones, inspecciones, tasa de Seguridad e Higiene, va en la próxima. Porque también pasa que es como comprarse un 0 kilómetro, capaz con el ahorro llegas, pero después no lo podés mantener», acotó.
El proyecto también incorpora una relación entre crecimiento y generación de empleo. Si un emprendimiento aumenta su cantidad de trabajadores y mantiene esas incorporaciones durante al menos un año, podrá acceder a una bonificación adicional sobre las tasas.
Finalmente, Bucarey destacó el acompañamiento que tuvo la iniciativa dentro del Concejo Deliberante. «Fue unánime, esta ordenanza la presenté el primer día de trabajo, tuvo mucho interés y aceptación de todos, aunque se tardó un poco», consideró.






