El reconocido profesional de Los Cardales conmemora sus bodas de oro en la actividad inmobiliaria. Fundador del Colegio de Martilleros de Zárate-Campana, continúa trabajando y proyecta abrir una nueva oficina en Pilar.
En el marco del Día del Martillero y Corredor Público, que se celebra cada 11 de octubre en Argentina, Adrián Daniel Sánchez conmemora un aniversario muy especial: sus 50 años de trayectoria en una profesión que marcó su vida y le permitió desarrollar una extensa carrera vinculada al mercado inmobiliario de la región.
La fecha recuerda la Asamblea Constitutiva realizada en Tandil el 11 de octubre de 1943, cuando profesionales del sector sentaron las bases para su organización gremial e institucional.
La historia de Sánchez comenzó durante su adolescencia, cuando ingresó como cadete en la casa de remates Walter Daguerre, en Los Cardales. Posteriormente trabajó como vendedor en los barrios Las Colinas de Río Luján y Las Lomadas, para la inmobiliaria Mussi, y también en la firma Héctor J. David, de Capilla del Señor.
Mientras completaba sus estudios secundarios como Perito Mercantil, comenzó a construir su camino profesional. Más tarde ingresó a la Universidad de Luján y, en 1976, mientras trabajaba en la inmobiliaria González, aprobó el examen de martillero público y gestionó su matrícula de corredor en Mercedes.
En 1977 obtuvo su matriculación y al año siguiente abrió oficinas en Los Cardales y la Capital Federal. Sus primeros viajes los realizaba en tren, hasta que decidió instalarse en Buenos Aires durante la semana.
Su trayectoria también incluye una destacada participación institucional. Fue fundador del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de Zárate-Campana en 1988 y ocupó la vicepresidencia en tres períodos: 1988, 2001 y 2022.
Actualmente continúa activo, con una nueva sucursal en Campana y el proyecto de inaugurar próximamente otra oficina en Pilar.
“Han cambiado las épocas, las leyes y las tecnologías, pero la esencia de nuestra labor —la palabra empeñada, la confianza de la gente, el martillo en alto y el apretón de manos— sigue intacta en mi corazón”, expresó el exintendente.
Al celebrar sus bodas de oro profesionales, Sánchez destacó que la actividad no solamente le permitió sostener a su familia, sino también construir una identidad y acompañar a numerosas personas en sus proyectos.
“Esta profesión no solo me dio el sustento, me dio una identidad, una trayectoria respetada y la satisfacción de saber que valió la pena cada esfuerzo”, concluyó.






