Con la participación de autoridades municipales, Veteranos de Malvinas, Bomberos Voluntarios, instituciones educativas y una gran cantidad de vecinos, Parada Robles celebró su 85° aniversario con una emotiva ceremonia.
Parada Robles vivió hoy una jornada cargada de emoción y orgullo colectivo al conmemorar su 85° aniversario. En el acto oficial, realizado en la Plaza del Encuentro, se hicieron presentes autoridades municipales, Veteranos de la Guerra de Malvinas, Bomberos Voluntarios, representantes de la comunidad educativa y numerosos vecinos, que se acercaron para compartir un momento de encuentro y celebración.
Desde el Municipio, destacaron que se trató de “un momento de encuentro y conmemoración, en un nuevo aniversario de este pueblo tan importante en Exaltación de la Cruz, que crece día a día de la mano de una comunidad participativa, solidaria y pujante”.
El acto incluyó el izamiento del pabellón nacional, la entonación del Himno Argentino y palabras alusivas que recordaron los orígenes de una localidad que se forjó a fuerza de esfuerzo y visión. También hubo espacio para los reconocimientos y para compartir historias que mantienen viva la memoria de los primeros vecinos que dieron forma a Parada Robles.
Historia
El nacimiento de Parada Robles se remonta al año 1928, cuando Don Marciano Robles y su esposa, Doña Úrsula Rodríguez, se instalaron en las tierras que hoy conforman la localidad. Con trabajo y dedicación, abrieron un almacén de ramos generales que se convirtió en un punto clave de encuentro para los vecinos de la zona.
Aquel primer comercio, conocido como el “Boliche de Arias”, se encontraba junto al camino que unía Capilla del Señor con Luján, muy cerca de lo que hoy es la Ruta 8. En 1933, con el inicio de la construcción de la nueva ruta, Robles adquirió un pequeño triángulo de tierras donde levantó un nuevo almacén con dormitorios y servicio de viandas, al que bautizó “Villa Robles”, aunque con el tiempo sería recordado como el “Boliche Boineau”.
El espíritu emprendedor de Don Marciano fue clave para el desarrollo local. Además de abrir la primera estación de servicio de la zona, gestionó la instalación del primer teléfono y en 1939 impulsó la llegada del servicio de correos, que se habilitó oficialmente el 22 de octubre de 1940.
En ese momento, al necesitar un nombre para la nueva estafeta postal, se descubrió que “Villa Robles” ya existía en Santiago del Estero, por lo que se adoptó el nombre que perdura hasta hoy: Parada Robles.
Ocho décadas y media después, el pueblo sigue creciendo, impulsado por su gente y su identidad. En cada aniversario, el recuerdo de sus fundadores se renueva, al igual que el compromiso de seguir construyendo una comunidad solidaria, participativa y orgullosa de sus raíces.






