El Pequeño Hogar Exaltación celebra su nuevo aniversario junto a la comunidad, invitándolos a colaborar con un bono contribución que se sorteará el próximo domingo en el marco de las fiestas patronales del distrito.
El pasado 1° de septiembre, el Pequeño Hogar Exaltación celebró su 32° aniversario consolidándose como una de las instituciones más queridas del distrito. Ubicado sobre la calle Cañada Romero, es el único hogar de tránsito de Exaltación de la Cruz y recibe actualmente a más de 25 niños y niñas de entre 0 y 5 años, provenientes no solo del distrito sino también de municipios vecinos como Zárate, Campana y Escobar.
Su misión es proteger y acompañar a los menores que se encuentran en riesgo hasta que su situación familiar pueda resolverse o bien hasta su entrega a una familia sustituta con fines de adopción. Se trata de un trabajo silencioso, sostenido en el tiempo y lleno de compromiso.
“Celebramos 32 años de trabajo ininterrumpido en la comunidad, y tu ayuda nos permite continuar. Pedinos tu número. Se sortea en el festejo de las fiestas patronales de nuestro querido pueblo el domingo 14 de septiembre a las 20”, informaron desde la entidad.
El bono contribución tiene un valor de 3 mil pesos y contará con seis premios: desde una noche para dos personas en “Posada La Martineta” hasta órdenes de compra en comercios locales y otros regalos, en un gesto de apoyo mutuo entre instituciones, emprendedores y la comunidad.
La historia del Hogar comenzó en Capilla del Señor hace más de tres décadas, cuando tres amigas decidieron dar respuesta a la urgente necesidad de contener a los niños más vulnerables. Comprendieron que los más marginados eran quienes más dificultades enfrentaban, y que para ayudarlos era necesario actuar desde la superficie, con acciones concretas y visibles.
Así, convocaron a profesionales, comerciantes, instituciones, artistas y vecinos para colaborar con lo que se pudiera. Sin recursos, organizaron empanadas, rifas, bailes y maratones radiales hasta lograr lo que parecía imposible: levantar un hogar propio, que incluso recibió en donación el edificio que hoy los alberga.
Con el tiempo, el proyecto se fue transformando. Hasta 2019, el Hogar recibía a chicos de hasta 17 años, pero la experiencia los llevó a especializarse en la primera infancia. Hoy el espacio está pensado para acompañar los primeros años de vida de los niños, un período clave para su desarrollo físico y emocional. Allí encuentran contención, protección y una guía constante para transitar un comienzo de vida con más dignidad y oportunidades.
Más de tres décadas después, el Pequeño Hogar Exaltación no solo se mantiene en pie, sino que sigue creciendo de la mano de la solidaridad.






