La Secretaría de Higiene Urbana comunicó que ya no se realizará un retiro generalizado del arbolado y que cada situación será analizada de manera particular. A su vez, señalaron que las intervenciones iniciales respondían a problemas sobre servicios, infraestructura, seguridad e iluminación.
Luego de los reclamos surgidos en los últimos días por la extracción de árboles en Capilla del Señor, el Municipio anunció un cambio en el esquema de intervención sobre el arbolado urbano. A través de la Secretaría de Higiene Urbana, informó que decidió suspender el plan de extracción y que, a partir de ahora, cada ejemplar será analizado de manera individual.
La decisión, según explicaron desde la Comuna, se tomó después de escuchar las inquietudes planteadas por los vecinos. El nuevo criterio apunta a determinar en cada caso si existe una situación que justifique el retiro del árbol, en lugar de avanzar con una intervención generalizada sobre distintas arterias del distrito.
Al mismo tiempo, el Municipio brindó detalles sobre las razones que habían dado origen a las primeras tareas. De acuerdo con el comunicado, las intervenciones surgieron a partir de un diagnóstico técnico sobre determinadas especies cuyas raíces de gran porte estarían provocando daños en distintos servicios e instalaciones.
Entre las dificultades mencionadas, aparecen afectaciones sobre cañerías de agua, redes cloacales y conexiones de gas. A esto, se suma la presencia de líneas de media tensión eléctrica en algunos de los sectores intervenidos, una situación que, según la Secretaría de Higiene Urbana, requiere medidas preventivas para reducir posibles riesgos.
La Municipalidad también incorporó un aspecto relacionado con la seguridad. Según se explicó, la copa de determinados ejemplares tiene una densidad que puede dificultar el funcionamiento de las cámaras de videovigilancia y limitar el campo de iluminación de las calles.
Frente a este escenario, el nuevo esquema establece que quedará suspendido el retiro generalizado del arbolado en las calles del distrito. Las intervenciones quedarán reservadas para situaciones puntuales en las que exista un riesgo inminente para las personas o pueda comprobarse un daño sobre servicios o infraestructura.
Otro de los puntos anunciados está relacionado con la reposición. Cada árbol que eventualmente deba ser retirado será reemplazado a la brevedad por una especie considerada adecuada para las condiciones del entorno urbano. El Municipio también anticipó que se incorporarán nuevos ejemplares en aquellas veredas y sectores que actualmente no cuentan con árboles.
Desde la gestión municipal señalaron además que las intervenciones realizadas inicialmente habían sido informadas y consultadas previamente con los frentistas de los lugares involucrados. De esta manera, buscaron contextualizar las tareas que habían generado cuestionamientos entre vecinos de la localidad.
El cambio de criterio plantea así una nueva etapa para el manejo del arbolado urbano, en la que se combinará la evaluación técnica de cada ejemplar con la necesidad de preservar los árboles existentes cuando no haya una razón concreta para retirarlos.
Desde el Municipio, finalmente, reafirmaron el compromiso de mantener el diálogo con la comunidad y señalaron que el objetivo será compatibilizar el cuidado del patrimonio ambiental con la seguridad de las personas y el funcionamiento de los servicios esenciales.






