Pulsa «Intro» para saltar al contenido

El peaje Larena elimina el pago en efectivo y crece la preocupación entre los vecinos

Quienes no cuenten con TelePASE podrán pagar de manera manual electrónica, aunque con una tarifa que duplicará el valor abonado por los usuarios del sistema automatizado. Actualmente, la tarifa es de $1.500.

El sistema de cobro del peaje Larena se encamina hacia una modificación que tendrá impacto directo sobre quienes circulan habitualmente por el corredor de la Ruta Nacional 8. Corredores Viales, concesionaria del tramo que atraviesa Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y San Luis, anunció que en los próximos días comenzará a retirar el efectivo como medio de pago en distintas estaciones, entre ellas la ubicada a la altura de Fátima.

La nueva modalidad será exclusivamente electrónica. Para quienes ya utilizan TelePASE, el procedimiento continuará realizándose de manera automatizada, mientras que aquellos conductores que no dispongan del dispositivo tendrán la posibilidad de abonar mediante una tarifa manual electrónica. En ese caso, deberán afrontar un recargo del 100%, por lo que el monto será equivalente al doble de la tarifa vigente para los usuarios adheridos al sistema, que actualmente es de $1.500.

La compañía encuadró la decisión dentro de un proceso de modernización que comprende unos 720 kilómetros de corredores viales. VIAL 8, firma encargada del mantenimiento y la asistencia sobre la Ruta Nacional 8, señaló que el objetivo es mejorar los tiempos de circulación y evitar las demoras que suelen producirse en las cabinas de cobro.

Para que los automovilistas conozcan las nuevas condiciones antes de encontrarse con el cambio, la concesionaria prevé desarrollar una campaña informativa. La comunicación incluirá cartelería en los accesos, indicaciones en las zonas donde se encuentran las barreras y material difundido a través de plataformas digitales.

Sin embargo, la modificación genera una preocupación particular en Exaltación de la Cruz. Para los habitantes de Los Cardales, Capilla del Señor y sectores cercanos, la discusión no pasa únicamente por la forma de pago, sino por las consecuencias que la automatización podría tener sobre una práctica que se instaló con el tiempo: el denominado beneficio de cercanía.

Se trata de una contemplación que permite a vecinos de la zona solicitar el levantamiento de la barrera cuando acreditan su condición de residentes ante los trabajadores de la estación. Con la desaparición del cobro manual y el avance de un mecanismo automatizado, existe incertidumbre acerca de si esa modalidad podrá mantenerse.

La inquietud se suma a un reclamo que lleva cerca de dos décadas y que tiene como eje la construcción de colectoras alternativas. La posibilidad de contar con caminos que permitan evitar el peaje constituye desde hace años uno de los principales pedidos de los vecinos de las localidades próximas a la estación Larena.

A principios de abril, incluso, había circulado la posibilidad de implementar un sistema de lectura de patentes sin barreras, similar al utilizado en algunas autopistas de la Ciudad de Buenos Aires. Por ahora, ese escenario no se concretará: el cambio anunciado contempla el paso hacia una modalidad de cobranza exclusivamente electrónica.

Así, mientras la empresa apunta a agilizar la circulación y modernizar el esquema de cobro, en Exaltación de la Cruz la atención estará puesta en cómo impactará la nueva modalidad sobre quienes utilizan diariamente el corredor y, especialmente, sobre el histórico beneficio de cercanía.

Tema Mission News de Compete Themes.