Afiliados denunciaron que se trata de una decisión política sin sustento en la experiencia ni en la idoneidad requeridas, y presentaron un escrito formal de repudio.
En un clima cargado de tensión, jubilados y pensionados de Exaltación de la Cruz expresaron su total rechazo a la designación de Fernando Mendoza como responsable de la oficina del PAMI en Capilla del Señor, una medida que, lejos de pasar inadvertida, encendió un debate sobre la forma en que se cubren los cargos en organismos clave para la sociedad.
El pasado 3 de julio, un grupo de afiliados presentó en la UGL de Luján un escrito en el que remarcan su “enérgico repudio” a la designación. El documento plantea dudas sobre la idoneidad de Mendoza, a quien señalan como Community Manager e influencer vinculado al PRO local. La preocupación, según sostienen los firmantes, radica en que un área tan sensible como el PAMI quede en manos de alguien sin formación ni experiencia comprobada en gestión sanitaria o previsional.
“El PAMI debe estar a cargo de profesionales capacitados, elegidos por mérito y compromiso, no por acomodos o favores políticos”, subraya el texto. Para los jubilados, la situación es alarmante porque pone en riesgo la atención y el bienestar de miles de afiliados en el distrito.
La controversia se trasladó rápidamente a las calles de Capilla del Señor y de Los Cardales, donde los comentarios entre vecinos reproducen el mismo malestar. “Es como poner un zorro a cuidar el gallinero”, lanzaron con dureza en la carta que ya circula en distintos ámbitos.
El descontento, además, podría escalar a niveles mayores. De acuerdo con algunas versiones políticas, el escrito habría llegado a manos de Manuel Adorni, vocero presidencial, lo que le daría una nueva dimensión a un reclamo que hasta ahora parecía circunscripto al plano local.
Mientras tanto, los jubilados insisten en que no se quedarán de brazos cruzados. “No vamos a aceptar esta designación inaceptable”, señalaron, y remarcaron que continuarán atentos y movilizados. Para ellos, la conducción del PAMI no puede quedar supeditada a intereses partidarios, sino que requiere de figuras con verdadera vocación de servicio y un compromiso probado con la salud y el bienestar de los adultos mayores.
El futuro inmediato de la oficina en Capilla del Señor, en consecuencia, está teñido por la incertidumbre. Lo que sí está claro es que el malestar de los afiliados dejó al descubierto que el PAMI, como organismo de vital importancia, sea conducido por profesionales capaces de garantizar derechos y cuidados esenciales.






