El animal, que había ingresado a una propiedad privada, fue asistido por la dirección de Zoonosis y trasladado a una reserva natural en Pavón. Advierten sobre el crecimiento de estos avistamientos en zonas urbanas.
La presencia cada vez más frecuente de fauna silvestre en zonas urbanizadas volvió a ser noticia en Exaltación de la Cruz. En esta oportunidad, fue un carpincho el que apareció en una vivienda del barrio Martín Fierro, lo que motivó la intervención del área de Zoonosis y Bromatología municipal, que concretó el rescate del ejemplar y su posterior traslado a un espacio seguro.
El operativo tuvo lugar el pasado jueves, cuando el equipo especializado respondió al llamado de vecinos que reportaban la presencia del animal dentro de una propiedad privada. El carpincho, que presentaba una lesión leve en el hocico, fue hallado visiblemente alterado por la situación, lo que complicó su captura.
Max Demian, director del área, detalló cómo se desarrolló la intervención: “Nos llamaron por un reclamo de un carpincho dentro de una propiedad privada en el barrio Martín Fierro, el cual estaba lastimado y muy asustado, entonces nos hicimos presentes en el lugar y tras una hora y media de estar intentando atraparlo, lo rescatamos”.
Una vez asegurado el animal, se lo trasladó a una reserva ubicada en la localidad de Pavón, que cuenta con condiciones adecuadas para su recuperación. “El carpincho lo llevamos a una reserva donde tienen lagunas en Pavón, donde va a permanecer en observación hasta que estén las condiciones para largarlo y que esté libre en la reserva junto con otros carpinchos que rescatamos habitualmente en la zona”, agregó Demian.
Este tipo de apariciones, cada vez más habituales, están directamente vinculadas con los cambios que atraviesa el entorno natural. El crecimiento urbano, la reducción de humedales y la pérdida de espacios silvestres llevan a que estos animales busquen refugio en zonas residenciales. Lejos de ser una anomalía, Demian aclaró que “son habitantes naturales de estas zonas y se empiezan a ver más últimamente debido al crecimiento urbanístico, no es que están perdidos”.
Pese a su apariencia tranquila y sociable, el carpincho sigue siendo un animal silvestre. Por eso, desde el Municipio recalcan la importancia de no intentar capturarlos ni interactuar con ellos. “No son peligrosos, son muy sociables, pero no dejan de ser animales silvestres y no se aconseja domesticarlos. Tampoco hay que acorralarlos ni tocarlos porque si se sienten amenazados pueden reaccionar mal, morder y lastimar mucho”, advirtió el director de Zoonosis.
El carpincho, la especie de roedor más grande del mundo, es nativo de la región y se encuentra habitualmente en áreas cercanas a lagunas, arroyos o zonas inundables. En este contexto, se recuerda a la comunidad que, ante el avistamiento de animales silvestres, deben comunicarse con el área de Zoonosis para evitar situaciones de riesgo tanto para las personas como para la fauna.
Desde el Municipio se continúa trabajando para garantizar la protección de estas especies, promoviendo una convivencia respetuosa entre los vecinos y el entorno natural que los rodea.






