El navegante de Parada Robles, líder del Mundial de Rally Raid, protagonizó un espectacular accidente junto a Puck Klaassen durante la primera etapa y debió abandonar la competencia.
El Rally de Marruecos comenzó de la peor manera para Augusto Sanz. El navegante oriundo de Parada Robles y líder del Campeonato Mundial de Rally Raid FIA, sufrió un espectacular vuelco durante la primera etapa de la competencia y debió abandonar cuando apenas comenzaba una de las últimas grandes citas de la temporada.
Sanz y la neerlandesa Puck Klaassen afrontaban los 268 kilómetros de especial entre Agadir y Zagora con la misión de defender el liderazgo del campeonato y seguir acercándose al gran objetivo del año. Sin embargo, un accidente a gran velocidad modificó completamente los planes del binomio.
La secuencia fue impactante. Klaassen se encontraba al volante mientras Sanz cumplía con su función de navegación, cuando el vehículo perdió estabilidad sobre el terreno y protagonizó un fuerte vuelco. El auto impactó contra el suelo y comenzó a dar varias vueltas antes de detenerse, en una escena que posteriormente fue difundida por las cuentas oficiales del Campeonato Mundial de Rally Raid.
En medio de la tierra y la incertidumbre apareció una de las imágenes más significativas del accidente. Apenas el vehículo se detuvo, Sanz se preocupó por su compañera y preguntó: “¿Estás bien, Pucky?”. La respuesta de la neerlandesa llevó tranquilidad: “Sí, estoy bien”.
El abandono representó un duro golpe deportivo para una dupla que venía siendo protagonista del campeonato. Klaassen, de 23 años y con tres participaciones en el Rally Dakar, explicó posteriormente las sensaciones que dejó el accidente. “Sí. Sufrimos un accidente muy fuerte y es algo frustrante, sobre todo teniendo en cuenta que estábamos en una buena posición para el campeonato”, reconoció.
Y agregó: “Quedar fuera de carrera en la primera etapa no es nada agradable, pero supongo que así son las cosas”.
Para Sanz, el episodio tuvo además una particularidad por el momento del certamen. El argentino llegaba a Marruecos como líder mundial y tenía por delante una competencia clave para sostener esa posición. El vuelco obligará ahora a esperar el desarrollo de la carrera y evaluar las consecuencias que el abandono pueda tener en la pelea por el título.
Más allá de la cuestión deportiva, la prioridad pasó rápidamente por comprobar el estado de salud de ambos. Sanz recibió algunos golpes producto del accidente, fue asistido y trasladado para realizarse los controles correspondientes. Horas más tarde, el piloto le confirmó a DEPORTV que se encontraba bien, llevando tranquilidad después de una situación de enorme tensión.
Ahora llegará el momento de analizar lo ocurrido y pensar en los próximos pasos. Detrás de una temporada internacional de rally raid existen meses de preparación, viajes, entrenamiento y sacrificio, por lo que quedar fuera en la primera etapa genera inevitablemente frustración.
Pero para Sanz y Klaassen quedó algo mucho más importante que cualquier resultado, ya que ambos pudieron salir del vehículo y recibir la atención necesaria.
El desierto marroquí cambió los planes del piloto de Parada Robles en apenas unos segundos. El campeonato continuará y habrá tiempo para volver a pensar en puntos, posiciones y objetivos. Esta vez, el resultado más importante fue poder decir que están bien y que habrá una nueva oportunidad para volver a acelerar.






