La cita mundialista en Alicante ha sido un verdadero éxito con Lemuel Nassivera y Elías Paiz consagrándose como campeones y Cristián Algañaraz llevándose la medalla de bronce.
Una delegación exaltacrucense se trasladó hasta el viejo continente para desarrollar una performance inmejorable y llenarnos de orgullo con la obtención de dos títulos mundiales y un tercer puesto en el Mundial de Kick Boxing que se llevó a cabo en Alicante, España.
Con Ricardo Miño a la cabeza, tres de sus alumnos se encargaron de dejar en lo más alto a su escuela con los resultados obtenidos en una competencia que reunió a los mejores talentos del mundo. Por un lado, Lemuel Nassivera y Elías Paiz se consagraron campeones mundiales en Kick Boxing y Boxeo respectivamente, dejando una huella imborrable en el deporte y cumpliendo sus sueños. Mientras que Cristian Algañaraz se llevó el bronce en su categoría de Kick Boxing.
Los tres deportistas compartieron sus emociones tras el logro y realizaron un balance de la experiencia en diálogo con El Lugareño.
Nassivera: «Los sueños están para cumplirse»
Para Lemuel Nassivera, el título mundial significa más de lo que las palabras pueden expresar. “Es saber que el esfuerzo del día a día dio sus frutos, el saber que todo es posible y que los sueños están para cumplirse”, comenzó relatando.
Al momento de su consagración, los pensamientos de Nassivera estuvieron con su familia. “Lo primero en lo que pensé fue en mi mamá y mi hijo. Ellos son los motores que me empujan a no rendirme, y quería verlos en ese momento y decirles que lo logré”, mencionó.
El camino no fue fácil, pero el hambre de triunfo y las ganas de que su familia lo viera campeón fueron su combustible. “La competencia fue dura, pero me sorprendí de mi rendimiento. Cada round sentía que tenía algo más para dar, y eso fue nuevo para mí”, señaló quién además se trajo una medalla de plata en Boxeo y el bronce en Full Contact.
Nassivera ya tiene claro su próximo objetivo: dar el salto al profesionalismo. “Sueño con pelear en los mejores eventos del mundo, como One Champion y Glory Kickboxing. Será una etapa increíble en mi carrera”, cerró.
Paiz: «Orgullo, felicidad y compañerismo»
Elías Paiz, por su parte, expresó la felicidad y el orgullo que sintió al consagrarse campeón mundial. “Se me vinieron imágenes de mi familia a la cabeza. Las ganas de ganar eran tantas que dieron sus frutos”, comentó.
El joven campeón destacó cómo esta experiencia lo ayudó a crecer tanto personal como profesionalmente. “Estar rodeado de gente con un nivel increíble te hace madurar. Ser parte de la Selección Argentina de Kick Boxing fue un aprendizaje inmenso”, afirmó.
Paiz también valoró la experiencia vivida en el Mundial realizado en Alicante. “Fue algo increíble y nuevo para mí. El compañerismo que se vivió, el estar rodeado de personas que comparten el mismo sueño y tiran para el mismo lado, es lo mejor que me llevo”, concluyó.
Algañaraz: «Orgulloso de volver a tocar podio»
Cristian Algañaraz, medallista de bronce, también dejó su huella en el Mundial. Aunque sintió la angustia de haber dejado escapar el pase a la final, reflexionó sobre su actuación con orgullo. “Cuando terminé la pelea estaba angustiado, pero después, más tranquilo, miré todo lo que pasó y me quedé súper tranquilo porque lo di todo”, manifestó.
Algañaraz destacó su rendimiento personal y el nivel demostrado por los argentinos en el torneo. “El nivel en Europa es increíble, pero nosotros estamos a la altura y, en algunos casos, somos incluso mejores. Vivir esto, alentando a mis amigos y compartiendo esa experiencia, fue único”, declaró.
Con la mirada puesta en el futuro, el medallista subrayó su determinación. “Ya festejé con mi pueblo, mis amigos y mi familia. Ahora, a entrenar y seguir sumando para estar al 300 por ciento”, finalizó.






