Los acusados utilizaban esta estrategia previa para identificar viviendas sin ocupantes antes de ingresar. Un tercer implicado permanece prófugo, mientras avanza la causa en la Justicia.
Una investigación judicial permitió avanzar sobre una organización delictiva que operaba en el norte del conurbano bonaerense y que había sido vinculada a robos domiciliarios con una modalidad poco habitual. El caso tuvo como punto de partida un hecho ocurrido a fines de marzo en Capilla del Señor, donde una vivienda fue blanco de un ingreso ilegal tras un seguimiento previo.
A partir de ese episodio, la causa quedó en manos del fiscal Juan Manuel Esperante, quien encabezó una serie de tareas investigativas que incluyeron el relevamiento de cámaras de seguridad, tanto públicas como privadas, además del análisis de movimientos y comunicaciones de los sospechosos.
Según se pudo reconstruir, los implicados habrían implementado una maniobra previa para observar la actividad en las viviendas elegidas. La colocación de objetos en la vía pública permitía, de acuerdo con los investigadores, determinar si había presencia de moradores o si la casa permanecía desocupada durante períodos prolongados.
El hecho investigado tuvo lugar en una propiedad ubicada sobre la calle Pellegrini. Allí, tras una primera etapa de observación, los autores ingresaron al predio y lograron acceder al interior de la vivienda luego de violentar un acceso trasero. Sin embargo, la activación de un sistema de alarma interrumpió la maniobra, lo que motivó una salida apresurada del lugar.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue la actitud de los sospechosos al momento de ingresar al domicilio, ya que las cámaras registraron movimientos llamativos que evidenciaban una actitud de despreocupación frente a la posibilidad de ser detectados.
Con el avance de la causa, se logró identificar a un hombre y una mujer, presuntos integrantes de la banda. En paralelo, se estableció la participación de un tercer individuo, quien permanece prófugo y sobre el que pesa un pedido de captura vigente.
Los procedimientos fueron ordenados por la jueza Graciela Adriana Cione y se llevaron a cabo en distintos puntos, incluyendo Parada Robles y Villa Adelina, además de operativos en la ciudad cabecera del distrito.
Durante uno de los allanamientos realizados en nuestro distrito, uno de los acusados intentó escapar a pie e incluso se produjo un forcejeo con personal policial, aunque finalmente fue reducido a pocos metros del lugar. En otro de los procedimientos, si bien no se logró dar con el tercer sospechoso, se secuestró un vehículo que habría sido utilizado durante los hechos investigados, elemento que se suma a las pruebas reunidas en la causa.
El expediente fue encuadrado bajo una figura penal agravada, que contempla distintas circunstancias del delito, entre ellas el ingreso forzado, la participación de más de una persona y el contexto en el que se desarrollaron los hechos. La investigación continúa abierta, con el objetivo de dar con el prófugo y determinar si la organización estuvo involucrada en otros episodios similares en la región.






