Dos jóvenes mujeres vivieron una situación de extrema tensión el pasado viernes, cuando fueron acosadas por hombres que circulaban sobre la Ruta 192. Vecinos reclaman respuestas concretas y mayor presencia policial, luego de que se conociera un hecho similar ocurrido días antes en la misma zona.
Una grave situación de inseguridad generó conmoción y preocupación en Parada Robles. Dos adolescentes fueron acosadas el viernes pasado, alrededor de las 17:30, mientras esperaban el colectivo en la garita ubicada sobre la Ruta 192, a pocos metros del Jardín de Infantes. Según testigos, los hechos ocurrieron cuando dos autos con hombres a bordo comenzaron a pasar una y otra vez por el lugar, gritando e intentando asustarlas.
De acuerdo con el relato de una vecina que presenció la escena, uno de los vehículos incluso detuvo la marcha muy cerca de las jóvenes, y sus ocupantes les pidieron que subieran al auto. Asustadas, las chicas corrieron hacia la colectora y se refugiaron en el comercio de limpieza “Zona Cero”. Desde allí, las empleadas llamaron de inmediato a la policía y a los padres de las adolescentes, que llegaron al lugar profundamente angustiados.
“Una de ellas tenía una cara de terror que me partió el alma. Miraba para todos lados como si aún la estuvieran siguiendo”, contó una vecina.
Sin embargo, el accionar policial provocó malestar entre los vecinos. “Les preguntaron qué hacían ahí, como si ellas tuvieran la culpa de esperar el colectivo. Me pareció inaceptable”, expresó la misma testigo. Según relataron, los efectivos que se acercaron al lugar indicaron que no podían revisar las cámaras ni avanzar con la investigación hasta que los padres realizaran la denuncia formal en la Comisaría de la Mujer de Capilla del Señor.
Los familiares se dirigieron hasta allí, pero al llegar les informaron que debían regresar al destacamento de Robles, ya que era la dependencia correspondiente para tomar la denuncia. Esa demora —que se extendió varias horas— resultó clave, ya que se perdió tiempo valioso para identificar los autos sospechosos y analizar las cámaras de seguridad de vialidad y de los comercios cercanos.
El episodio encendió las alarmas en la comunidad. Vecinas y madres de la zona comenzaron a organizarse para mantenerse alerta y reclamar acciones concretas. “Tenemos que cuidarnos entre todas. No puede ser que esto pase a la vista de todos y no haya una reacción inmediata”, expresó la mujer que difundió el caso en redes sociales, donde rápidamente generó preocupación y pedidos de seguridad.
En respuesta, un grupo de vecinos autoconvocados inició una junta de firmas para elevar una nota dirigida a las áreas de Seguridad y de Género y Diversidades del Municipio.
En el documento, los firmantes expresan: “Las vecinas y vecinos del Corredor Ruta 8, firmantes de esta nota, queremos hacer llegar nuestra preocupación por una serie de graves incidentes de seguridad pública que se produjeron en el lapso de una semana en la zona de la Ruta 192, a la altura de Parada Robles, centro.”
Además, el comunicado menciona que el hecho del viernes no fue un caso aislado. “Más grave aún es que el pasado viernes 3 de octubre, sucedió un hecho similar, contra otras dos niñas, en la misma área y casi a la misma hora. Esta vez fue también el accionar rápido de las nenas y la presencia de una de las madres que salió a ver lo que ocurría lo que impidió que una Traffic blanca tuviera éxito en su intento de secuestro”.
La nota también exige que se apliquen de forma inmediata los protocolos de seguridad provincial vigentes para este tipo de casos y que se informe a todas las dependencias policiales sobre los hechos ocurridos. “Quienes nos autoconvocamos ante estos hechos en defensa de la seguridad y vida de nuestras niñas, niños y adolescentes, exigimos a las autoridades que tengan a bien instalar de inmediato el protocolo de seguridad que el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires indica para estos casos”.
“Que a su vez se informe y alerte a todos los destacamentos policiales de estos hechos graves que afectan a toda la comunidad. Exigimos que el accionar policial y de otras dependencias sea rápido, efectivo y teniendo como principal objetivo que las víctimas se sientas protegidas, acompañadas y escuchadas por quienes deben velar por su seguridad”, concluye el texto.
La sucesión de episodios en la zona generó una sensación de alarma e impotencia entre los vecinos, que reclaman mayor presencia de patrulleros, controles preventivos y cámaras en puntos clave.






