Press "Enter" to skip to content

¿Qué país gobernará Alberto? La herencia de la herencia

Cuando Mauricio Macri le coloque la banda presidencial a Alberto Fernández, no sólo hará el formal traspaso de poder, sino que además le transferirá una serie de problemas.

La inflación será una de las «herencias heredadas» que Alberto Fernández deberá comenzar a resolver. Se espera que en 2019 la cifra se ubique en torno al 57 por ciento, similar a la cifra de Brasil pero en una década o a la de Chile sumando los últimos 20 años.

La suba de precios acumulada durante el Gobierno de Macri cerrará en torno al 300 por ciento, algo que termina por dinamitar cualquier proyecto de país. 

Además, los vaivenes del dólar serán un dolor de cabeza. De los 20 pesos que valía la moneda norteamericana en abril del año pasado, el viernes cerró en torno a los 65 y se espera unos días de turbulencia durante la transición que se pone en marcha, sobre todo después del cepo endurecido.

De la mano de la depreciación del peso, la deuda jugará un rol clave en los cuatro años de Fernández.  En 2020, su gestión deberá afrontar pagos de deuda por US$ 37.000 millones: sin contar los bonos en poder de entes públicos, los vencimientos representan el año que viene el 9 por ciento del PBI.

Al finalizar su mandato, Cristina Fernández de Kirchner dejó una deuda de US$ 240.000 millones, equivalente al 53 por ciento del PBI. Hoy la deuda llega a US$ 337.000 millones, 81 por ciento del PBI, que en los cuatros años de Macri acumulará una caída cercana al 4 por ciento entre 2016 y 2019.

Más allá de la manipulación de las cifras de la pobreza que hizo el Gobierno de Cristina, la pobreza, un problema estructural en nuestro país, será otra difícil batalla. Si bien el último índice oficial habla de 35,4 por ciento de pobres y 7,7 por ciento de indigentes, la cifra será más alta en la próxima medición. Lo cierto es que la gestión de Cambiemos dejará más de 16 millones de pobres, unos 4,5 millones más que hacia 2015.

El desempleo, más allá del cierre de pymes y comercios de manera constante en el último año, será un problema que Fernández deberá tener en agenda desde el primer día. La desocupación pasó de 9,4 por ciento a fines de 2015 a 11 por ciento en 2019. Sin embargo, otros indicadores han mejorado. El Gobierno de CFK dejó un déficit primario, según el Ministerio de Hacienda, del 6 por ciento del PBI y un déficit financiero cercano al 8 por ciento del PBI. La gestión Macri redujo sustancialmente el déficit: el primario se ubicaría en 1 por ciento del PBI y el financiero en 4 por ciento, al finalizar su mandato. Y la balanza comercial también mejoró durante la gestión actual.

Be First to Comment

    Deja una respuesta

    Mission News Theme by Compete Themes.