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El coaching asistido con caballos y su conexión con el ser humano

María Antonia Sáenz Indart, dedicada a la formación asistida con caballos, nos cuenta acerca de esta modalidad que ayuda a las personas a conectarse con estos animales.

La formación asistida con caballos se ha convertido en un acompañamiento muy eficaz en el contexto del trabajo y educativo, especialmente, para mejorar la comunicación y el feedback, así como para detectar problemas y áreas de mejora desde el punto de vista emocional en las que poder trabajar.

“Lo que yo hago es coaching con caballos o acompañamiento para el desarrollo personal con caballos. Esto se hace pie a tierra, no se monta, para que cualquier persona que no haya tenido contacto con los caballos pueda realizarlo”, señaló María Antonia Sáenz Indart.

“La sesión o el proceso de acompañamiento con caballos no es una terapia, es el acompañamiento hacia una persona con los caballos, y está lleno de emociones, descubrimientos y obstáculos que se pueden superar, y hay logros impresionantes. El coach, por medio de preguntas, encuentra maneras para poder descifrar esas creencias que limitan y le impiden al ser humano, encontrar la solución”, agregó.

Un profundo conocimiento del animal, guiado por profesionales experimentados, van a permitir decodificar hasta la más pequeña señal de su lenguaje corporal y entender lo que está comunicando, lo que va a servir para comprender mejor a uno mismo y a los demás, en el contexto familiar, académico y laboral.

“Esto se basa en la variabilidad del ritmo cardíaco, que son ondas eléctricas del corazón. Cuando nosotros estamos cerca de los caballos, esas ondas mandan energía tanto positiva como negativa. El caballo tiene el corazón cinco veces más grande que el nuestro y el campo magnético de ellos es mucho más grande, por eso tienen esa propiedad de absorber nuestro radio de energía y nos llevan a la coherencia, y como ellos reaccionan inmediatamente, nos van mostrando el camino para que nosotros podamos deshacer un nudo que tenemos, un problema o una incógnita, nos hacen ver como tenemos que actuar”, añadió la especialista.

El caballo es un maestro del liderazgo: es de naturaleza social y necesita establecer unas jerarquías claras que le permitan tener un control absoluto del entorno, asume el liderazgo o lo cede en quien puede confiar absolutamente. Por este motivo, al relacionarse con el caballo, se potencia la capacidad de confiar en uno mismo y de generar confianza en los demás. Los participantes aprenden a tener una intensa conexión con los caballos, lo que les ayuda a potenciar su creatividad para resolver situaciones nuevas, ya sea individualmente o en colaboración con un equipo, así como desarrollar habilidades de escucha, empatía y negociación.

“Un instituto de Inglaterra explica por qué los caballos tienen esa conexión con el ser humano y cómo es. La conexión es por medio de la coherencia cardíaca, una alineación fisiológica del cerebro, corazón y las emociones, las cuales rigen nuestro comportamiento. Por lo que, cuando todos los sistemas comienzan a funcionar en armonía, es cuando nos conectamos con los caballos, nos conectamos con nuestra mente consciente y subconsciente, y en ese momento, empezamos a ver las cosas mucho más claras”, afirma Sáenz Indart.

“No es cosa de brujerías, se han hecho estudios con los caballos y las personas a través del electrodo, que estando cerca del caballo, el ser humano baja la frecuencia cardíaca, por eso se dice que estar cuatro meses haciendo sesiones con caballos, pueden regular la tensión arterial, ya que nos bajan el ritmo cardíaco”, finalizó la coach de caballos.

Quienes se quieran sumar al acompañamiento con caballos, pueden contactarse con el número de María: 11-5596-6810 o en Instagram: Indart Sáenz y Facebook: María Antonia Indart Sáenz.

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