Más de un centenar de sillas, pupitres y pizarrones fueron distribuidos en establecimientos educativos de la zona por parte de la Sociedad Rural, con el objetivo de reforzar el acceso a mejores condiciones de aprendizaje.
Luego de un trabajo sostenido que demandó tiempo, coordinación y compromiso, la Comisión de Educación de la Sociedad Rural de Zárate-Campana y Exaltación de la Cruz puso punto final a una gestión destinada a fortalecer a instituciones educativas del ámbito rural.
La iniciativa consistió en la donación de mobiliario escolar de segunda mano, cuidadosamente seleccionado y en perfectas condiciones de uso, para ser distribuido entre establecimientos que cumplen un rol central en sus comunidades.
En total, se entregaron más de 100 elementos entre sillas, pupitres y pizarrones, que fueron destinados a tres escuelas rurales de la zona. Una de las instituciones beneficiadas fue el Centro Educativo para la Producción Total (CEPT) N°32 de Diego Gaynor, que recibió parte del equipamiento junto con la Escuela Primaria N°14 “Juan José Paso” de Arroyo de la Cruz. A su vez, también se hizo entrega de mobiliario a la Escuela de Educación Secundaria Agraria (EESA) N°1 “Carlos Von Bernard”, ubicada en el paraje “El Tatu”, en el partido de Zárate.
El CEPT N°32 es una escuela secundaria rural que trabaja bajo la pedagogía de la alternancia, un modelo educativo que articula la formación técnica agraria con la realidad productiva, social y comunitaria del entorno. A través de esta modalidad, la institución busca fomentar el arraigo de los jóvenes en sus localidades, promoviendo proyectos productivos y de desarrollo que fortalecen el vínculo entre educación y territorio.
Por su parte, la Escuela Primaria N°14 “Juan José Paso” es una institución pública rural, mixta, de jornada completa y formación laica, que recientemente celebró sus 15 años de trayectoria. Se caracteriza por su fuerte sentido de comunidad y por el compromiso de directivos, docentes y familias, que sostienen un proyecto educativo profundamente ligado a su historia y a los valores del ámbito rural.
Desde la entidad rural destacaron especialmente el trabajo articulado que hizo posible esta donación y expresaron su reconocimiento a quienes colaboraron con la iniciativa. “Agradecemos a la comunidad educativa, directivos, docentes y colaboradores del colegio Brick Towers de Pilar por su muy generosa contribución”, resaltaron, subrayando la importancia de la cooperación entre instituciones para fortalecer la educación.
La entrega de este equipamiento representa un aporte concreto para mejorar las condiciones de enseñanza y aprendizaje en escuelas que, por su ubicación y características, cumplen un rol estratégico en la formación de niños y jóvenes.






