El locutor habló con El Lugareño sobre el camino recorrido, el recuerdo de su mamá, el cariño recibido por los vecinos y la emoción de seguir frente al micrófono.
Treinta años pueden resumirse en una fecha, pero para Jorge “Coco” Trejo representan mucho más: una vida entera dedicada a una profesión que eligió y que logró convertir en parte de la identidad de Exaltación de la Cruz. Desde aquel primer acto del 25 de Mayo en 1995 hasta la actualidad, su voz acompañó celebraciones, homenajes y momentos importantes para miles de vecinos.
En diálogo con El Lugareño, Trejo recordó este aniversario como un momento muy especial y cargado de sentimientos. “Todavía es como que no caigo, siento como que el tiempo se me pasó muy rápido, estoy muy agradecido a todos los que confiaron en mí en su momento, que me brindaron esta posibilidad, y llegar a estos 30 años es para mí, a lo personal, muy importante y sé que para mi familia también, porque así me lo hizo sentir”.
La celebración tuvo un significado especial para él por todo lo que representa su familia en este camino. “Obviamente, el 25 de mayo fue una fecha signada por muchos sentimientos. Principalmente, yo ya no tengo a mi madre, quien era la principal accionadora de que yo hiciera lo que hiciera, lo que hago, y bueno, también la falta de un amigo como Juan Días”, afirmó.
Asimismo, agregó: “lo que valoro mucho es el cariño de mi familia y de la gente, porque en la calle me hicieron sentir así, ya sea con un saludo en la red social, o encontrarnos cara a cara, y ya encontrarme con gente que te dicen ´todos los años te escucho a vos en la fiesta del pueblo, todos los años estás´. Sentir que sos parte también de ellos es lo que más llena, lo que más a uno lo complementa de hacer el trabajo que uno quiere, porque en realidad yo estoy haciendo lo que quiero, y lo que siempre quise hacer”.
Su llegada al rol de locutor oficial ocurrió cuando apenas tenía 20 años, gracias a una convocatoria que marcaría el inicio de una carrera dedicada a la comunicación. “El primer día, lleno de nervios, yo fui convocado por el profesional Alberto Balada, que en su momento era el director de Cultura, y me convocó, 20 añitos tenía, así que te podés imaginar, primero la emoción que tenía, y lo que significaba para mí poder estar ahí, me encantaba la locución. Poder estar ahí haciendo ese acto del 25 de Mayo, para mí fue algo soñado, algo querido, algo deseado, y se pudo lograr gracias a la confianza de mucha gente”, recordó.
Durante estas tres décadas estuvo presente en numerosos acontecimientos del distrito, acompañando distintas gestiones y generaciones de vecinos. A la hora de elegir un momento destacado, prefirió no quedarse con uno solo. “No, no podría decir uno, todos son importantes. Imagínate que fueron cinco intendentes los que pasaron. Por ahí si me decís de los emotivos, el que más me costó, te diría que el 2 de abril de este año, que fue el acto que hice después de perder a mi mamá, pero después no me puedo quejar, los actos, los momentos, todo lo que he vivido estos años me han dado una alegría muy grande, y doy gracias a Dios que puedo hacer lo que a mí me gustaba en un principio, de que con eso le pude dar un sustento a mi familia, y que puedo vivir de eso. Me costó estudiar, por los vaivenes económicos del país, pero sé que lo que estudié terminó dando sus frutos”, planteó.
En ese recorrido, su mamá ocupa un lugar central. Trejo recordó la importancia que tuvo en su formación y en la búsqueda de cumplir sus objetivos. “Me metiste el dedo en la llaga, los 25 años estuvo presente ahí porque ella fue mi motor para que pudiera hacer todo esto, era de las que luchó para que pudiera estudiar, acompañarme, y sé que hubiese estado allí, con su sonrisa, y extraño mucho su abrazo, ese reconocimiento de ella. De alguna manera me sigue acompañando, pero en lo físico la extraño muchísimo”, confesó.
Y añadió: “el aniversario fue un momento hermoso y raro, pero a la vez estaba contenido por mi familia, por mi pareja Flor, por su hija, por mis dos hijas Mica y Emma, mi nieta Maite, que me leyó algo, así que eso llega al alma, y todo lo que soy se lo debo a mi mamá. Obviamente reconozco a mi papá, pero yo movilizaba todo por ella, porque siempre busqué que se sintiera orgullosa”.
Para cerrar, habló del significado de continuar siendo la voz que acompaña a la comunidad. “Es un orgullo por el cual luché, me formé, y día a día lo hago con la mejor predisposición, con las mejores ganas, tratando de mejorar todo lo anterior, de estar en los detalles, eso es lo más difícil también cuando estás haciendo algún tipo de estos eventos, estar en los detalles, acompañar. Por ejemplo, en el caso del 14 de septiembre, o de una fiesta de cualquier pueblo, el que está desfilando lo está haciendo con orgullo, y poder ser el motor para que el aplauso del vecino llegue a ese que está desfilando, yo lo valoro mucho”, aseguró.
Finalmente, Trejo agradeció a quienes confiaron en su trabajo durante este recorrido: “agradezco a los intendentes Ricardo Bozzani, Adrián Sánchez, Horacio Errazu, Diego Nanni y Luis Mariano Martín por la confianza para desarrollar mi tarea”.






