Años de reclamos, operativos de limpieza y medidas sancionatorias no lograron erradicar un escenario que se repite una y otra vez, con consecuencias directas sobre la salud, el ambiente y la calidad de vida de quienes viven en la zona.
La problemática de la basura en Exaltación de la Cruz no es nueva, pero en el corredor de la Ruta 8 adquiere una dimensión particular. Lo que debería ser una vía limpia y segura se transformó, con el paso del tiempo, en un basural a cielo abierto que se extiende a lo largo de la colectora. Allí no solo se acumulan bolsas domiciliarias o restos de poda, sino también neumáticos, escombros, chapas, muebles en desuso e incluso animales muertos, generando un escenario que preocupa a quienes viven en la zona.
La falta de mantenimiento sostenido en este espacio público derivó en un entorno propicio para la proliferación de mosquitos, aumentando el riesgo de enfermedades como el dengue. A esto se suma que la acumulación de ramas y restos vegetales ha provocado incendios durante jornadas de altas temperaturas, con focos que pusieron en alerta a vecinos y vecinas ante el peligro de que el fuego se propague. El impacto no es solo sanitario o ambiental, sino que los olores nauseabundos que emanan de los residuos afectan de manera directa la vida cotidiana de quienes transitan o residen cerca del lugar.
Frente a este escenario, los vecinos del corredor de la Ruta 8 solicitan la intervención del Municipio para limpiar y mantener la zona de manera regular. Al mismo tiempo, reconocen que la colaboración de la comunidad resulta indispensable para evitar que el problema se repita, una y otra vez, luego de cada operativo de limpieza.
La situación, sin embargo, expone miradas contrapuestas. Por un lado, hay quienes señalan que el foco del problema está en la conducta de algunos habitantes de los barrios cercanos, que arrojan residuos de manera indebida pese a contar con servicios.
En ese sentido, recuerdan que «los barrios de la Ruta 8 fueron priorizados con obras y prestación de servicios, como la recolección domiciliaria». En línea con esta postura, desde la Delegación de Parada Robles mencionan la jornada de limpieza realizada hace algunos meses sobre la colectora del kilómetro 70, uno de los puntos más conflictivos. “Cada vez que limpiamos, a los pocos días vuelve a aparecer basura. Necesitamos el compromiso de todos para sostener el trabajo que se hace”, señalaron.
Del otro lado, también se alzan voces críticas hacia el Municipio. Algunos vecinos sostienen que, si bien existe falta de colaboración, el crecimiento de la zona no fue acompañado con los recursos necesarios. “Los vecinos no colaboran, pero hay una realidad que es que el municipio no acompaña el crecimiento, tienen los mismos camiones desde hace 20 años y la subdelegación de Sakura está pintada, siempre que reclamás te dicen lo mismo, que no tienen recursos, que tienen que pedir a Robles prestado el tractor o las máquinas”, expresan.
Ante la persistencia del problema, el Municipio había avanzado con la aplicación de multas a quienes sean sorprendidos arrojando basura en la vía pública. Las sanciones económicas oscilaban entre los 100 mil y 200 mil pesos, de acuerdo con la gravedad y la reincidencia. En el caso de camiones y camionetas detectadas ingresando reiteradamente para desechar residuos, las multas se aplicaron por cada ocasión registrada.
A lo largo de los años, se implementaron diversas estrategias para frenar la acumulación de basura en la colectora. Hubo refuerzos en la recolección, uso de chipeadoras para la poda y reuniones con vecinos y parqueros para generar conciencia sobre el impacto ambiental y sanitario. Tras agotar esas instancias, se reforzaron los controles con inspectores municipales que patrullan la zona, primero con advertencias y luego con sanciones económicas. Desde el Municipio aseguran que estas medidas no buscan solo castigar, sino generar un cambio cultural que permita erradicar los basurales ilegales. Sin embargo, para muchos vecinos, el problema persiste y la sensación es que, pese a los esfuerzos y los controles, nada de esto parece haber sido suficiente.






