Según lo comunicado por la empresa saliente, solo cuatro trabajadores serían convocados para continuar, mientras que otras versiones sitúan en alrededor de 130 la cantidad de puestos que quedarían afectados.
El cambio de administración del Peaje Larena, ubicado sobre la Ruta Nacional 8 en el límite entre Fátima y Exaltación de la Cruz, quedó marcado por una fuerte incertidumbre laboral. El pasado miércoles, habría sido la última jornada para una importante parte del personal que prestaba tareas en la estación, ante la previsión de alrededor de 130 despidos vinculados con el traspaso de la concesión.
A partir del jueves, el corredor pasó a estar bajo la administración de una nueva empresa, en el marco de la denominada Red Federal de Concesiones. El tramo comprende 665,96 kilómetros entre Pilar y Villa Mercedes, en la provincia de San Luis.
De acuerdo con lo informado por la firma saliente, La Nueva Concepción, la nueva operadora habría dispuesto convocar solamente a cuatro personas para continuar desempeñándose en el lugar. La medida representa una reducción drástica de la dotación y genera preocupación por el impacto que tendrá sobre trabajadores y familias de la región.
La modificación de la estructura laboral está directamente relacionada con el cambio en la modalidad de cobro. Las cabinas avanzan hacia un esquema automatizado, con TelePASE como principal mecanismo de pago, lo que reduce la necesidad de contar con personal destinado a la atención presencial de los usuarios.
El nuevo sistema también establece modificaciones para quienes circulen sin el dispositivo. Ya no estará habilitado el pago en efectivo y los conductores deberán utilizar las alternativas electrónicas disponibles, entre ellas tarjetas y billeteras virtuales en las vías correspondientes. Aquellos que no cuenten con TelePASE podrán acceder a una modalidad de tarifa manual electrónica, aunque con un recargo del 100% respecto del valor habitual.
En paralelo, la Dirección Nacional de Vialidad aprobó el nuevo cuadro tarifario para la estación. La tarifa correspondiente a los vehículos de Categoría 1 será de $1.834,95 y comenzará a aplicarse desde este sábado.
El traspaso se produce, además, en un escenario de tensión por la situación del personal operativo. Mientras algunas estimaciones hablan de unos 130 trabajadores alcanzados por la reducción, también se informó sobre la confirmación de alrededor de 70 despidos entre quienes cumplían funciones en el puesto.
Más allá del impacto sobre el empleo, la transformación del peaje vuelve a poner sobre la mesa una demanda que desde hace años sostienen vecinos de distintos puntos de la zona. Según un informe emitido por La Nación +, las autoridades volvieron a descartar la posibilidad de habilitar una colectora gratuita que permita evitar el pago a quienes utilizan cotidianamente este sector de la Ruta 8.
La falta de esa alternativa afecta especialmente a vecinos de Los Cardales, Pavón y Parada Robles, localidades cuyos habitantes utilizan el corredor de manera frecuente para trasladarse por motivos laborales, educativos y comerciales. Así, el cambio de concesionaria y la implementación de un sistema de cobro cada vez más automatizado abren una nueva etapa para el Peaje Larena, aunque con un fuerte costo laboral para quienes hasta ahora desarrollaban sus tareas en la estación.






