Automovilistas reclaman por los gigantescos pozos que hay a metros de la entrada al barrio Parque Sakura. El deteriorado estado provoca averías en los vehículos, pero lo más grave, se constituyen en factores de riesgo de accidentes de tránsito.
Vecinos de Exaltación de la Cruz volvieron a generar revuelo en las redes sociales compartiendo imágenes sobre el deplorable estado en que se encuentra la Ruta 6, solicitando la intervención de la Provincia y/o Vialidad con el fin de garantizar la seguridad tanto de los habitantes del distrito, como la de aquellos que transiten por dicha calzada.
Hace varias semanas que, a metros de la entrada al barrio Parque Sakura, sentido Luján, dos gigantescos pozos obligan a los automovilistas a tener que disminuir la velocidad de repente o intentar esquivarlos por la banquina. El deplorable estado de ese tramo ha provocado averías en los vehículos, pero lo que es más grave, es que constituyen en factores de riesgo de accidentes de tránsito. Por otra parte, no hay iluminación ni ninguna señalización que advierta sobre las condiciones en que se encuentra este tramo.
La Ruta 6 tiene un nivel alto de tránsito, sobre todo pesado, que provocan enormes baches y aumentan el riesgo de siniestros viales. Sería muy importante poder alzar este reclamo a las autoridades provinciales para obtener una pronta respuesta e intervención de los responsables.
La intervención de los responsables en solucionar todos estos factores, debe tratarse con inmediatez, con el propósito de garantizar seguridad para los vecinos del distrito, como la de aquellos que circulen por la ruta. Tal vez, una solución sería tratar la problemática en el Concejo Deliberante y elevar el reclamo a Vialidad.
Vía Facebook, los usuarios de la ruta denuncian permanentemente los daños que sufren sus vehículos, con reventones de cubiertas -se observan restos de goma de neumático todo el tiempo-, pinchazos y hasta voladuras de tazas por morder baches profundos. El peligro que representan los pozos implica que los vehículos traten de esquivarlos por la banquina.







Sé el primero en comentar