La situación parece ir mejorando poco a poco, pero aún queda mucho por delante. El vicepresidente de la Sociedad Rural de Exaltación de la Cruz, Zárate y Campana, Fernando Boracchia, describió el panorama actual y futuro.
La sequía en la provincia de Buenos Aires continúa y si bien ha habido ciertas mejoras en la situación, lo cierto es que aún restan meses para que todo se normalice. De hecho, el gobierno bonaerense prorrogó hasta el 31 de marzo la Emergencia Agropecuaria para 53 distritos e incluyó a otros nueve.
Dentro de los distritos que figuran en los decretos 121/2023 y 122/2023 está Exaltación de la Cruz y desde El Lugareño nos comunicamos con Fernando Boracchia, vicepresidente de la Sociedad Rural para conocer lo que está ocurriendo en nuestro distrito.
“Hubo lluvias, eso mejoró la situación. El pasto demora en venir, hay cultivos que definitivamente se perdieron, por el mismo ciclo biológico, pero la lluvia les viene bien a determinados cultivos que se sembraron en forma tardía. Evidentemente, cambió un poco la situación, lo que se perdió, se perdió y ahora tenemos esperanza en que lo que venga sea mejor”, explicó Boracchia.
Respecto de la prórroga de la emergencia, que permite a los productores afectados acceder a ciertos beneficios como exenciones del Impuesto Inmobiliario Rural y prórroga en el vencimiento de créditos del Banco Provincia, dijo que si bien los trámites para acceder son extensos, la noticia fue bien recibida: “la noticia la recibimos bien, está bueno que se haya prorrogado y creo que habrá que volverla a prorrogar al menos hasta mitad de año. la sequía viene hace dos años, no es un tema de los últimos seis meses. Hace dos años que venimos con regímenes de lluvia irregulares o concentrados en determinados meses”.
“Hay cultivos con distintas etapas de crecimiento, que necesitan agua todo el año. el problema, fue el tema de la falta de agua o concentrada en distintos meses. Estas lluvias por supuesto que sirvieron, mejoran la situación, pero lo que se perdió, ya se perdió”, agregó.
Sobre las pérdidas del sector, planteó: “hubo muchísima pérdida, en todos los productores. Agrícolas, ganaderos, forestales, apícolas, avicultores, el alimento balanceado subió a valores exorbitantes, entonces cuesta alimentar en un contexto donde hay dificultad en ventas. La sequía, le pega a todos por igual, fue muy grave, lo es todavía porque aún, no pasó”.
Consultado por las consecuencias que traerá la sequía, el vicepresidente de la Sociedad Rural de Exaltación de la Cruz, Zárate y Campana, detalló que “esto traerá consecuencias económicas y sociales graves”. “Argentina va a tener una cosecha probablemente menor. Evidentemente eso se reflejará en un menor ingreso de divisas, la economía se va a resentir. Entiendo que el gobierno ha tomado nota, pero falta que la gente se de cuenta que estaremos con un año complicado”, expuso.
Como consumidores, indicó, no se debería sentir “de forma directa” con faltante de productos, pero comentó: “en general Argentina exporta excedente, lo que se consume acá estaría asegurado pero los granos con los que se alimentan cerdos, pollos, carne vacuna, sufrirán aumentos porque la materia prima aumenta, porque no hay. Como consecuencia, el costo de producción sube y el producto final deberá subir para pagar el costo de los insumos. Hay productos en los que sí habrá aumento de costos en la góndola”.
Por último, sobre las medidas en medio de la emergencia, aseguró que los beneficios son positivos, aunque aún falta más. “Las medidas son las pedidas por la Mesa de Enlace, van en el sentido correcto. Son un paliativo, ayudan a continuar. En realidad, lo que hace falta es un seguro agropecuario, que existe en todo el mundo con participación del estado”, planteó.
“Los productores llegan con escasa espalda financiera para afrontar la emergencia. Primero por las retenciones, diferencia de tipo de cambio y la inflación, que nos afecta a todos como ciudadanos. Las medidas son en línea con lo que se pide, pero aún falta. Además, las medidas son buenas siempre que se implementen y sean fáciles de aplicar, siempre ponemos la lupa y hay que ver si se pueden poner en práctica. No harían falta las medidas si no tuviéramos retenciones, tuviéramos un solo tipo de cambio y si no tuviésemos la inflación en estos índices”, cerró Fernando Boracchia.







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