Pulsa «Intro» para saltar al contenido

Cascia volvió a despedir empleados y el Sindicato Químico endurece el reclamo

Desde el gremio aseguran que los despidos alcanzan exclusivamente a empleados afiliados al sindicato, denunciando una práctica antisindical y ratificaron la continuidad del acampe frente a la planta del Parque Industrial de Pilar.

El conflicto que desde principios de mayo enfrenta a los trabajadores de Cascia Gases Comprimidos con la empresa, volvió a recrudecer en las últimas horas. Luego de una nueva tanda de despidos, el Sindicato Químico Pilar denunció que las cesantías alcanzan exclusivamente a empleados afiliados a la entidad gremial y ratificó la continuidad del acampe frente a la planta ubicada en el Parque Industrial de Pilar.

La situación se agravó al finalizar la jornada de ayer, cuando otros tres operarios fueron desvinculados. De esta manera, según informó el sindicato, ya son seis los trabajadores despedidos en el marco del conflicto que mantiene enfrentadas a las partes.

En diálogo con este medio, el referente del Sindicato Químico Pilar, Sixto Desanto, aseguró que la decisión sorprendió incluso al gremio, ya que horas antes habían participado de una audiencia en la delegación local del Ministerio de Trabajo de la Provincia.

«Hacia el sindicato no hubo ningún tipo de comunicación, es decir, nosotros en la mañana tuvimos una audiencia en el Ministerio donde estamos tratando de resolver el conflicto anterior y una vez que terminó la audiencia, nos desayunamos con tres despidos», contó.

Desde la organización sindical sostienen que existe un patrón en las desvinculaciones y aseguran que todos los despedidos pertenecen al gremio. «Exactamente, es una práctica desleal hacia los compañeros que libremente estén afiliados a nuestro sindicato», afirmó Desanto.

Consultado sobre las razones que, a su entender, explican esta situación, el dirigente apuntó directamente contra la empresa. «Eso es una práctica antisindical de una empresa que viene de Tucumán y está acostumbrada a hacer eso en dicha provincia, hacer lo que quieren y precarizar el trabajo de los compañeros. Hay cosas que quieren hacer acá y no se lo permitimos», denunció.

En ese sentido, explicó que, según el sindicato, en la provincia de origen de la firma los trabajadores ni siquiera llegan a afiliarse. «No, en Tucumán directamente no los dejan afiliar al sindicato. Esta empresa compró Gases Comprimidos ya con el personal sindicalizado y lo que pasa es que están sacando a todos los que no se quieren desafiliar y los echan», explicó Desanto.

El dirigente también describió el clima que se vive dentro de la planta. Aseguró que muchos empleados prefieren no manifestarse por temor a sufrir represalias y denunció que algunos despidos fueron justificados mediante causas que consideran inexistentes.

«Tienen miedo de hablar con nosotros. Los otros que no están afiliados siguen estando ahí. Lo más triste es que le hacen causa a no pagar. Te voy a dar el ejemplo de un compañero: hace un año y ocho meses que no falta por nada, ni por enfermedad y lo echaron. Ese compañero tiene más de 15 años trabajando en la empresa y no tiene una mancha en el legajo. Le inventaron una causa para echarlo», afirmó.

Según indicó, semanas atrás ya habían sido despedidos dos choferes y una empleada administrativa que se desempeñaba como subdelegada gremial. A esos casos ahora se sumaron otras tres cesantías, notificadas pocas horas después de la audiencia mantenida entre representantes sindicales y funcionarios del Ministerio de Trabajo.

Mientras tanto, los trabajadores mantienen un acampe frente al establecimiento y anticipan que continuarán con las medidas de protesta. «Estamos haciendo una acampe frente a la empresa hasta que decline este despido injustificado, más allá de invocar razones que son ajenas a lo que los legajos de los compañeros tienen», sostuvo.

Respecto al rol de las autoridades provinciales, Desanto consideró necesaria una participación más activa para intentar frenar la escalada del conflicto. «Sí, yo hablo de parte del sindicato y de forma personal. Que tenga una actitud en defensa de los trabajadores porque si no, cualquier empresa puede echar y no se toma ningún tipo de medida que sea más enérgica. Como por ejemplo pasó en Zárate, donde echaron 15 empleados y los tuvieron que reincorporar porque el ministerio se puso firme», relató.

Asimismo, descartó que este tipo de situaciones sean habituales dentro de las empresas que representa el gremio. «Yo te puedo hablar por lo que pasa en el sector a los que representamos, el sector químico. No, no pasa en ningún tipo de empresa. Este tipo de actitudes de estos empresarios antigremios, antitrabajadores, porque no respetan ni siquiera a los trabajadores. Uno de los despedidos tiene más de 50 años, lo despiden con causa, cosa de no pagarle en este momento. Dónde consigue trabajo el compañero, por más profesional que sea», concluyó.

A través de un comunicado, el Sindicato Químico reforzó su postura y sostuvo que los despidos responderían a una persecución sindical.

«Desde los trabajadores denunciamos una situación que consideramos de extrema gravedad: los despidos se habrían dirigido exclusivamente hacia personal afiliado, mientras que compañeros que presentaron su desafiliación mediante carta documento —incluso con documentación redactada por el jefe de planta de puño y letra— no fueron despedidos. Esta situación evidencia una posible conducta antisindical que requiere ser visibilizada», denunció.

Finalmente, los trabajadores advirtieron que mantendrán las medidas de fuerza hasta obtener respuestas concretas de la empresa. «No vamos a aceptar que se utilicen los despidos como una herramienta de disciplinamiento ni que se persiga a quienes ejercen el derecho constitucional de organizarse sindicalmente. Vamos a defender cada puesto de trabajo y cada derecho conquistado, porque cuando se ataca a un trabajador se ataca a todos”, adelantaron.

Tema Mission News de Compete Themes.